Rav. Yaakov Nehmer y la Rebetza Silvia de Nehmer

Líderes de la Congregación Sefardí Beit Yaakov

Servicio de Shabat

Sabado a las 10 de la mañana.

Congregación Beit Yaakov

Los invita a sus actividades semanales.

Al Servicio de HaShem en Beit Yaakov

Hace 36 años que aceptamos a Yeshúa HaMashíaj 18 años como Judío Mesiánico.

Yeshúa HaMashíaj

18 años como Judío Mesiánico Once años al Servicio de HaShem.

viernes, 12 de abril de 2013

TU ÁNGEL


Cuenta una antigua leyenda que un niño que estaba por nacer le dijo a Elohim:


-Me dicen que me vas a enviar a la Tierra, pero, ¿Cómo viviré siendo tan pequeño e indefenso como soy?


HaShem le respondió: -Entre muchos ángeles, elegí uno para ti, que te estará esperando. Él te cuidará.


-Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz. Y ¿Cómo entenderé lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?


-Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño, te enseñará a hablar.


-¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?


-Tú ángel te enseñará a orar.


-He oído que, en la Tierra, hay malos. ¿Quién me defenderá?


-Tu ángel te defenderá aun a costa de su propia vida.


-Pero siempre estaré triste, porque no te veré más, Señor.


-Tu ángel te hablará de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.


Una gran paz reinaba en el cielo, pero ya se oían voces terrestres y el niño, presuroso, dijo suavemente:
Adoní (Dios mío), si ya me voy, dime el nombre, ¿cómo se llama el ángel? 


-Su nombre no importa, tú le dirás: Mamá.

UNA MIRADA HACIA ADENTRO


 
 Dos hombres,
 ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación en un hospital. A uno 
se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para 
ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única 
ventana de la habitación.
 El otro hombre tenía que estar todo el tiempo boca arriba.
 Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias,
 sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, dónde 
habían estado de vacaciones. Y cada tarde, cuando el hombre de la cama 
junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su 
vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana.
 El hombre de 
la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas en que su mundo se 
ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo 
exterior.
 La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y 
cisnes jugaban en el agua, mientras los niños encumbraban sus cometas. 
Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre las flores de todos 
los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje y se 
podía ver a la distancia una bella vista de la silueta de la ciudad.

 El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito; 
el del otro lado de la habitación cerraba los ojos e imaginaba la 
idílica escena.
 Una tarde calurosa, el hombre de la ventana 
describió un desfile que estaba pasando. Aunque el otro hombre no podía 
oír a la banda, podía verlo, con los ojos de su mene, exactamente como 
lo describía el hombre de la ventana con sus mágicas palabras.
 Pasaron días y semanas.

 Una mañana la enfermera de día entró con el agua para bañarle, 
encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había 
muerto mientras dormía plácidamente.
 Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital para que se llevaran el cuerpo.

 Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser 
trasladado a la cama al lado de la ventana. La enfermera le cambió 
encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la 
habitación.
 Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre 
el codo, para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin 
tendría la alegría de verlo por sí mismo.
 Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana al lado de la cama...
 Y se encontró con una pared blanca.

 El hombre preguntó a la enfermera qué podría haber motivado a su 
compañero muerto a describir cosas tan maravillosas a través de la 
ventana.
 La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no 
habría podido ver ni la pared, y le indicó: - Quizás sólo quería 
animarle a usted.
 
 ¬Epílogo: Es una tremenda felicidad el hacer 
felices a los demás, sea cual fuere la situación propia. El dolor 
compartido es la mitad de la pena, pero la felicidad, cuando se 
comparte, es doble. Si quieres sentirte rico, sólo cuenta todas las 
cosas que tienes y que el dinero no puede comprar.

martes, 19 de marzo de 2013

COSTUMBRE DE VIDA

Nos acostumbramos a ivir en departamentos y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor; y porque no se tiene vista, luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.

   Y porque no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo las cortinas; y porque no abrimos del todo las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.

   Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud...

   Nos acostumbramos a despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde; a tomarnos el café corriendo porque estamos atrasados; acostumbramos a no mirar para afuera; A leer el diario en el autobús porque no podemos perder el tiempo;

   A comer un sándwich porque no da tiempo para almorzar; A salir del trabajo ya de noche; A dormir en el autobús porque estamos cansados;

   A cenar rápido y dormir pesados sin haber vivido el día.

   Nos aostumbramos a pensar que las personas cercanas a nosotros estarán ahi, y a creer que están bien, sin preocuparnos por averiguarlo; a esperar el día entero,

        y finalmente oír en el teléfono frases vacías como:

     "-Es que hoy no puedo ir...
     -A ver cuando nos vemos...
     -La semana que viene nos reunimos..."  

     A sonreír a las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.

    A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser visto

   Si el cine está lleno nos acostumbramos y nos conformamos a sentarnos en la primera fila aunque tengamos que torcer un poco el cuello.

     Si el trabajo está complicado, nos consolamos en el fin de semana; Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, o andamos cortos de dinero, nos vamos a dormir temprano y listo, porque siempre tenemos sueño atrasado.

     Nos acostumbramos a ahorrar vida... Que, de a poco, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados

                      !NOS PERDEMOS DE VIVIR¡

   Existe un dicho: "La muerte está tan segura de su victoria, que nos da toda una vida de ventaja".

     El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar; nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, de tener mejor calidad de existencia, de aprovechar y disfrutar cada respiro, cada latido de nuestro corazón.

    No transformemos nuestra vida en una rutina inútil que nos haga infelices.

          ¡Vivámosla plena de sentido y superación!

















  

jueves, 14 de marzo de 2013

HIJOS COMO NAVÍOS

Una vez, un padre vino a verme en busca de ayuda. Ya estaba cansado de discutir con su hijo adolescente.

   El problema era que el padre estaba convencido de que lo mejor para su hijo era continuar la carrera de medicina, mientras que el joven prefería los estudios humanistas y bíblicos.

   Pude sentir el profundo dolor que sentía aquel padre. Su frustación e impotencia por poder convencer a su hijo. Por otro lado, comprendía a aquel joven. Él no lo hacía por maldad, no pretendía hacer sufrir a su padre...

    Realmente no sabía qué decirle a aquel angustiado padre. En mis manos poseía un folleto de un viaje en crucero...

     Se lo mostré a aquel hombre y le dije:

   Al mirar un navío en el puerto, imaginamos que está en su lugar más seguro, protegido por una fuerte ancla.

    Sin embargo, sabemos que está allí preparándose, abasteciéndose y alistándose para ser lanzado al mar, cumpliendo con el destino para el cual fue creado, yendo al encuentro de sus aventuras y riesgos.

    Dependiendo de lo que la fuerza de la naturaleza le reserve, tendrá que desviar la ruta, trazar otros caminos y buscar otros puertos.

    Pero retornará fortalecido por el conocimiento adquirido, enriquecido por las diferentes culturas recorridas. Y habrá mucha gente esperando feliz en el puerto.

    Así son los HIJOS. Tienen a sus PADRES, o sea el puerto seguro, hasta que se tornan independientes. Sería insensato al zarpar, arrojen todo lo que les han proveído en el puerto....

   Por más seguridad, protección y manutención que puedan sentir junto a sus padres, los hijos nacieron para surcar los mares de la vida, correr sus propios riesgos y vivir sus propias aventuras.

   Cierto es que llevaran consigo los ejemplos adquiridos, los conocimientos obtenidos en el colegio, por esoes importante nutrirlos bien en el puerto, pero lo más importante estará en el interior de cada uno.

                      LA CAPACIDAD DE SABER SER FELIZ

    Sabemos que no existe felicidad inmediata, que no es algo que se guarda en un escondite para ser dada o transmitida a alquien.

   El lugar más seguro para el navío es el puerto. Pero no fue construido para permanecer allí.

   Los padres piensan que serán el puerto seguro de los hijos, pero no pueden olvidarse que deben prepararlos para navegar mar adentro y encontrar su propio lugar, donde se sientan seguros, con la certeza que deberá ser, en otro tiempo, un puerto para otros seres (los nietos).

   Nadie puede trazar el destino de los hijos, lo que si podemos hacer es tomar conciencia y procurar que lleven en su equipaje VALORES como:

   HUMILDAD, SOLIDARIDAD, HONESTIDAD, DISCIPLINA, GRATITUD, GENEROSIDAD y saber desenvolverse bien en la vida.

    Los hijos nacen de los padres, pero deben convertirse en BUENOS CIUDADANOS.

    Los padres pueden querer que haya siempre una sonrisa en los hijos, pero no pueden sonreír por ellos.

    Pueden desear su felicidad, pero no pueden ser felices por ellos.
 
LA FELICIDAD CONSISTE EN TENER UN IDEAL PARA BUSCAR Y LA CERTEZA DE ESTAR DANDO PASOS FIRMES EN EL CAMINO DE ESE LOGRO.

Los padres no deben seguir los pasos de los hijos y los hijos nunca deben descansar en los pasos que los padres alcazaron.

    Los hijos deben seguir desde el puerto a donde sus padres llegaron y como los navíos, partir en busca de sus propias conquistas y aventuras.

   Para ellos, requieren ser preparados y amados, con la certeza de que:
                "QUIEN AMA EDUCA"

!Cuán difícil es soltar las amarras yn dejar partir el navío¡....

  Sin embargo, el regalo de amor más grande que puede dar un padre es la autonomía.

   
 

















  
   





































UNA TAZA DE CAFÉ

Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor.

    Pronto la charla devino en la queja acerca del interminable "stress" que les produía el trabajo y la vida en general.

    El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó conuna cafetera grande y una selección de tazas ecléctica: de porcelana, plástico, vidrio, cristal-unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas...

    Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.

    Hubo quienes se lanzaron sin escrúpulos a escoger las tazas más caras para que nadie se las quite, otros, los que aguardaron con educación se sintieron molestos por la falta de cordialidad. No faltó quien se sintiera ofendido porque nadie le ofreciera la taza principal y debió conformarse con un vaso de plástico. Pero pasando ese percanse, todos continuaron conversando con su querido maestro mientras disfrutaban ese rico café que solo el maestro sabía prearar tan rico.

   Cuando bebieron su café, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:

    -Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.

     Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al "stress".

      Continuó:

    -Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.

    En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos,

    Lo que ustedes quería era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores. 

    Después se pusieron a mirar las tazas de los demás...

      -Ahora piensen en esto:

      .-La vida es el café.

    Los trabajos, el dinero, la posición social, etc., son las azas, que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos.

     A menudo, por concentrarnos sólo en las taza dejamos de disfrutar el café...

        !Disfrute su café¡   















    













  












      

miércoles, 6 de marzo de 2013

"EL RENCOR"

En la escuela, había comenzado la semana de la autoayuda y enriquecimiento interior. El tema de nuestra clase fue: El Rencor.

   Nuestro maestro nos había pedido que lleváramos papas grandes y una bolsa de plástico.Ya en clase, nos explicó que la tarea consistía en colocar una papa dentro de la bolsa por cada persona a la que guardáramos rencor, debíamos escribir el nombre de aquella persona en la papa e introducirla dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas.

   El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros la bolsa de papas a todos lados.

   Naturalmente, el estado de las papas de iba deteriorando con el paso del tiempo. El fastidio de tener que acarrear esa bolsa en todo momento, me mostró claramente el peso espiritual que se cargaba a diario, además de lo vergonzoso que se tornaba llegar a un lugar y que todos notaran lo abultada que estaba mi bolsa. -!Mira cuánto rencor carga ese! - se decían en el oído.

   Mientras ponía mi atención en la bolsa para no dejarla olvidada en ningún lado, desatendía cosas que eran más importante para mí. Además, no podía cargar todo lo que necesitaba, porque esa bolsa ocupaba bastante lugar, y requería buena parte de mis fuerzas para poder llevarla.

   Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra bolsa sentimental. Este ejercicio fue una gran enseñanza para valorar el precio que estaba pagando a diario por mantener el rencor por algo que ya ahabía pasado y que con esa actitud no iba a repararlo. Me di cuenta que cuanto mas aumentaba mi rencor y resentimiento, más aumentaba mi estrés, no dormía bien y mi atención se dispersaba.

   Al finalizar la semana, fueron expuestas las conclusiones de cada uno, la que más me llamó la atención era una que decía: -Cuando me saqué de encima muchos de mis rencores y resentimientos, me llené de paz y calma. Cuando nos empecinamos en no perdonar, es como si tomáramos a diario una gotita de veneno. Son sólo unas pocas gotitas, pero que nos terminan llenando de veneno. Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo que le concedemos al prójimo, cuando en realidad los más beneficiosos somos nosotros mismos.

   Muchas veces quise deshacerme del recelo hacia alguien, pero no encontraba el motivo que me sirviera de excusa para pòder sacar de dentro de mí ese odio, hasta que me di cuenta que perdonar no necesariamente significa estar de acuerdo con lo que pasó ni aprobarlo, ni ampoco es darle la razón a alguien que te lastimó, ni quitarle importancia a lo que sucedió. Perdonar es dejar de lado cosas que, si no, me lastimarán más y ocuparán buena parte de mis fuerzas, llenándome de papas podridas que terminarán por pudrir otros sentimientos. 




















miércoles, 27 de febrero de 2013

¿POR QUÉ LA GENTE GRITAN?

Un día un maestro preguntó a sus seguidores lo siguiente: 

     -Por qué las personas se gritan cuando están enojadas?
Los alumnos pensaron unos momentos:

     -Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos.

      -Pero ¿porqué gritar cuando la otra persona está a su lado? -preguntó el maestro- ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Porqué le gritas a una persona cuando está enojado?

     Los alumnos dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfizo al sabio.

     Finalmente, él explicó:

      -Cuando dos personas están ennojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar para poder escucharse.

Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distanca.

     Luego el maestro preguntó:

        -¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? No se gritan, sino que se hablan suavemente, ¿porqué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña.

       Y continuó:

        -Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo sesurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera sesurrar, sólo se miran y eso es todo.
Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

          Y finalmente, el maestro dijo:

         -Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tan grande, que no encontrarán más el camino de regreso.